martes, 22 de abril de 2014

Descubriendo el Ripolles II: Can Camps y mucho más

Hay lugares que me enamoran y a los que me gusta volver una y otra vez, como la zona del Ripollés en Girona.


Después de un largo mes de trabajo sin un solo día festivo, lo único que me apetecía esta Semana Santa era descansar, pasear por la montaña y mirar al fuego de una chimenea.


miércoles, 16 de abril de 2014

Los limones lunares de la Juana y mi primera tarta de limón (Lemon Pie)

No podéis imaginar como os he echado de menos y las ganas que tenía de volver a retomar el blog. Llevaba tanto tiempo apartada de los fogones que ya no recordaba ni como se fríe un huevo. Ayer sacié parte de mi mono cocinillas y me lié con un postre: Tarta de limón (Lemon Pie).


Esta semana mi madre me dio unos limones  lunares. Al principio pensé que era una de las suyas. A ella siempre le gusta decir que las cosas son especiales, algo fuera de lo normal, pero ¿limones lunares? ¿ Que vienen de la luna?

Me dio por investigar y resulta que hay una variedad de limoneros llamados lunares que producen limones todo el año, así que mi madre tenía razón y estos limones son lunares, además de gigantescos. ¿Serán las lunas?



jueves, 13 de marzo de 2014

Restaurantes: Sagàs, bocadillería en Barcelona

Me gusta descubrir nuevos restaurantes y eso es fácil teniendo unos colegas de postgrado tan moviditos como los que tengo. Ya hacía unos meses desde la última quedada y los echaba de menos.

Después de muchas idas y venidas de fecha, cerramos día y restaurante, Sagàs, una bocadillería de nivel propuesta por Arantxa del Blog Currycurry que te pillo.

lunes, 10 de marzo de 2014

¡Sorpresa, sorpresa con Lékué&Escribà!

Este fin de semana hemos celebrado el cumple de mi sobrina Arwa que, con 6 añitos, ya es una gran chocolatera.

Si juntas su pasión por el chocolate con su delirio por las chuches, la elección de la tarta te viene sola: tarta sorpresa de chocolate y chuches con el nuevo kit de Lékué&Escribà que me llegó a casa hace unos días.


Aunque al principio me parecía que era la cosa más sencilla del mundo, tiene su complicación. Sobre todo hay que tener en cuenta que las paredes tengan grosor suficiente para que no se partan al desmoldarlas. Solo pude salvar las dos grandes, pero estoy contenta con el resultado final.

¡Aquí lo tenéis!